SIDA

Hola, mi nombre es Alan y tengo SIDA.

Mi historia comenzó cuando un dia de caluroso verano, en la tienda JC Penney en La Plaza Mall en McAllen, TX, vagaba por los pasillos interminables de ropa sin imaginar lo que pasaría minutos después. Mi familia se encontraba viendo ropa en los diferentes departamentos mientras yo caminaba sin rumbo ni dirección, ya que mi ropa ya habia sido seleccionada.

En esos entonces la propaganda contra el SIDA estaba muy fuerte y sonada, cosa que a mi me importaba muy poco ya que a los 11 años antes de pensar en sexo y drogas, estaban Dragon Ball, Ranma 1/2 y las Aventuras de Sandy Belle. También estaba la película de Philadelphia, la cual a mi papá le gusto y nos la chutamos varias veces, nomas por sus huevos.

A lo lejos en el departamento de hombres, vi a mi hermano buscando pantalones, pero preferí buscar a mi papá. Lo encontré en la zona de ropa formal para caballero (léase sacos, corbatas, pantalones, camisas).

En esos jóvenes entonces tenía una mania algo rara, malévola e increiblemente chingona, que nomás yo puedo lograr, aunque lamentablemente esto fue lo que me llevo a estar infectado del virus mortal. Esta increible habilidad consistia en enterrarme agujas entre la piel de los dedos de mi mano sin causarme dolor. Existe una zona entre la carne que permite hacer este truco (O tengo piel muerta en mi mano) y yo lo hacia muy seguido, en especial son las agujas de mi mamá.

¿Pero que es eso que brilla en el suelo? ¡UN ALFILER! Inmediatamente me lo introduje en el dedo índice y se lo mostré a mi hermano (quién ya nos había alcanzado):

- ¡Mira! y no me duele

Lo saqué y lo introduje de nuevo pero mal. Me pinché. Enterré de más el alfiler hasta el torrente sanguineo, provocando un puntito de hemoglobina en mi dedo.

- ¡Pendejo! quitate eso y dejate ahi, que no sabes donde ha estado esa cosa… capaz y tiene SIDA.

Me quedé helado.

¡No mames! ¿SIDA? ¿A mis 11 años? No podía creerlo, habia adquirido la enfermedad mas incurable del mundo de la manera más pendeja, ¡picandome!. Aunque sea hubiera sido teniendo sexo fogoso con una puta o poniendome hasta el culo de heroina, pero no, el niño se infecta con un alfiler en una tienda departamental, alfiler que seguramente era de una camisa.

No sabia que hacer, no podía decirle a mi papá ni a mis hermanos porque me regañarían y eso era lo peor que me podia pasar, claro, antes de morir de SIDA. Recuerdo que esos días no podía dormir de preocupación, nerviosismo y miedo, no comía bien y en la escuela andaba como pendejo, bueno, un poquito más.
Las cosas que mas me preocupaban en ese entonces eran los pensamientos de las cosas que ya nunca iba a poder hacer:

Por orden de importancia:

  • Coger
  • Coger mucho
  • Coger un chingo
  • Coger hasta que me doliera la verga el pipí
  • Tener hijos
  • Acabar una carrera
  • Morir rápido y joven
  • No poder andar con Bertha (Que como quiera no me hizo caso la perra)

Cuando toda esperanza parecia morir y solo quedaba mi resignación, El Mañana publicó una nota de salud que cambió el curso de mi vida:

La Naranja reduce el riesgo de adquirir el VIH ya que aumenta las defensas del sistema inmunólogico

Ese día lo recuerdo muy bien.

Un kilo de naranjas fue devorado ese día, no importaba que estuviera lleno, tenía que seguir comiendo porque la lógica me decía que mientras mas cítrico  hubiera en mi, más serían las probabilidades de curarme.

Después de terminar, y sentirme mal toda esa tarde por el exceso de naranja, no sabía aún si en verdad estaba curado o no ¿Y como saberlo, si ni siquiera había ido al doctor? Tuve que aprenderlo de la pero de las maneras, viviendo. Si al paso del tiempo mostraba yagas o erupciones que no sanaran, entonces ya valio verga porque eso le pasaba a Tom Hanks en Philadelphia.

Según tenía entendido, el SIDA te mataba (con ciudados y medicinas) en un lapso de 10 años aproximadamente, así que si pasaba los 21 años, estaría curado y sería la persona más feliz del mundo. Hice promesas a autoridades divinas como el dejar de decir pinches putas maldiciones de mierda y ser una mejor persona. La neta, la promesa la rompi al mes o menos tiempo y lo del SIDA se me olvidó en uno o dos meses cuando descubrí que la única similitud entre una jeringa y un alfiler es que ambos pican y son de metal, y que el virus se transmitía POR LA SANGRE EN LAS JERINGAS DE LOS JUNKIES DE MIERDA que se compartían las mismas para sus vicios.

Cuando cumplí 21 años, no pasó nada. Estaba curado, benditas naranjas.

Ozzy Osbourne – Crazy Train
aLan – blog.alanjafid.com

Etiquetas: , , , , , ,

4 Comentarios to “SIDA”

  1. despe Dice:
    Junio 5th, 2009 at 8:43 am

    jajajajajaj Alan lo que pasa por la mente de un niño , lo bueno que con las naranjas podrias hacerle frente a un catarro , primera vez que leo lo de las naranjas jeje saludos siempre es un placer leerte saludos a un tipo común buen dia despe.

  2. blog.alanjafid.com » Viernes Temático / Tema 7 / En el nombre de Dios Dice:
    Octubre 2nd, 2009 at 12:03 am

    [...] Segundo: Para comprender este post hay que leer este otro: SIDA [...]

  3. Xtopher Dice:
    Octubre 2nd, 2009 at 7:40 am

    jajaja!
    A lo mejor eso fue lo que curó a Magic Johnson…

    …O el también se ensartaría un alfiler?

  4. elastorga Dice:
    Octubre 6th, 2009 at 11:20 am

    NO MAMES… jajaja este post fue la ONDA… inocente palomita… por cierto cuando yo vi Philadelphia la vi con mi carnal que tenia como tu edad en ese entonce (11 años) y el wey lloro hasta morir no lo podia creer el pobre se vio MUY afectado por esa movie ahora el a los 17 lo niega rotundamente

Deja un Comentario